* Últimos mensajes

AACC por peltier.... conseguido por electric0
[Julio 05, 2016, 10:08:57 am]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Junio 07, 2015, 16:21:08 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 19:10:14 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 19:06:13 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 18:41:16 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 18:36:04 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 18:31:58 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 18:26:17 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 18:19:33 pm]


Re:Nuevo foro - Economía y Jácara II por Stuyvesant
[Abril 07, 2015, 18:01:00 pm]


* Webs amigas


Autor Tema: Sobre el fenómeno OVNI: La farsa del Comité Condon  (Leído 4111 veces)

dieguti

  • Desorientado
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 0
  • -Recibidas: 3
  • Mensajes: 1
  • Nivel: 1
  • dieguti Sin influencia
    • Ver Perfil
Sobre el fenómeno OVNI: La farsa del Comité Condon
« en: Marzo 21, 2012, 19:29:40 pm »
Ya que se lo he traducido a unos amigos lo posteo aquí. Yo diría que tiene implicaciones geopolíticas y está claro que algo hay que se quiere ocultar o manipular.
Les propongo que lo lean con atención; no pequen de exceso de prejuicios por tratarse del manido tema de los "marcianitos verdes".
Por cierto, para el que detecte un estilo algo pobre en la traducción al castellano o no se fíe (y hará bien) de mis dotes de traducción, añado el enlace a la noticia original en inglés.


La ciencia y los OVNIs: Parte 1 - La Estafa del Comite Condon
http://www.theufochronicles.com/2012/03/science-and-ufos-part-1the-condon.html

El difunto Dr. James E. McDonald - que tenía el cargo de "Físico Senior del Instituto de Física Atmosférica" de la Universidad de Arizona - fue uno de los pocos científicos que estudió realmente el fenómeno OVNI. En unas declaraciones ante el Comité de Ciencia y Astronaútica del Congreso, realizadas el 29 de Julio de 1968, McDonald decía así:

    "De vez en cuando en la historia de la ciencia han surgido situaciones en las que un problema de la máxima importancia requería la atención adecuada simplemente porque el problema afectaba a fenómenos tan alejados del límite del conocimiento científico, que era tratado como un problema indigno de ser considerado por la ciencia. Esa es precisamente la situación en la que se encuentran los OVNIs. Uno de los principales resultados de mi propia y reciente investigación del estudio de los OVNIs es que estoy completamente convencido de que la comunidad científica, no sólo en este país sino en el mundo entero, ha estado ignorando como si fuera una tontería un tema de extraordinaria importancia científica."(1)


¿Y cómo llegó McDonnald a esa opinión? Después de largas visitas (tras obtener autorización) al Proyecto Blue Book de ONVIs de la Fuerza Aerea de EEUU y revisar sus archivos, escribió "Hay cientos de buenos casos en los archivos de la Air Force que deberían haber conducido al estudio meticuloso (de los OVNIs) con científicos del más alto nivel hace años, y sin embargo estos casos se guardaron bajo la alfombra de la forma más escandalosa por los investigadores del Proyecto Blue Book y sus consultores."(2)

Las declaraciones completas de McDonald ante el Congreso pueden encontrarse en el Registro del Congreso de los EEUU, así como en Internet. Mientras reconocía que la inmensa mayoría de los casos de avistamiento de OVNIs tenían sin ninguna duda explicaciones cotidianas, y que un gran número de preguntas sobre el fénómeno permanecían sin respuesta, McDonnald resumió sus conclusiones brevemente en relación a los casos más creíbles sin explicación: "Mi opinión en este momento, basada en dos años de cuidadoso estudio, es que los OVNIs son probablemente dispositivos extraterrestres implicados en algo que me atrevería a catalogar como 'vigilancia'"(3)

Cortina de humo
McDonnald no sólo fue el único en llegar a la conclusión de que los OVNIs representaban un misterio genuino digno de investigación rigurosa; además la mayoría de los científicos de hoy en día desconocen el hecho de que a finales de los 60, el primer estudio sobre el fenómeno OVNI patrocinado por el gobierno de los EEUU, conocido informalmente como Comité Condon, encontró evidencias convicentes que apoyaban la idea de que los OVNIs no son de origen humano ni fenómenos naturales.
Sin embargo como veremos a continuación, este sorprendente hallazgo fue eficazmente enmascarado en el informe final del proyecto gracias a un espectacular juego de manos a cargo del propio director del proyecto, el físico Dr. Edward Condón, cuya descarada tendencia escéptica hacia los OVNIs quedó plasmada mucho antes de que el informe final se emitiera a finales de 1968.

Irónicamente durante cuatro décadas innumerables científicos escépticos hacia los ovnis han señalado los hallazgos oficiales del Comité Condón como una justificación para no explorar el fenómeno y tratarlo como indigno de ser estudiado.Sin embargo, y contando con que sean sinceras, debido al desconocimiento de los hechos, estas personas no entienden que han sido completamente engañadas.

Los versados en el tema - quienes están familiarizados con el comportamiento frecuentemente escandaloso de Condon durante su asociación con el estudio - a menudo discuten sobre si los errores del informe final del proyecto OVNI fueron simplemente el resultado de los prejuicios de Condon, o el resultado de algún subterfugio del gobierno en el que él participara. No obstante, el giro negativo que dió Condon a las conclusiones del comité huele a encubrimiento, un hecho lamentado por varios de los propios científicos del proyecto, tras la publicación del informe final.

¿Cómo y por qué se produjo esta farsa? E igualmente importante, ¿por qué los medios de comunicación nacionales servilmente mostraron el estudio como una investigación científica objetiva?

El Comité Condon, conocido formalmente como Proyecto OVNI de la Universidad de Colorado, se llevó a cabo a petición de la Fuerza Aérea y financiado con una donación de 500.000 dólares. De 1966 a 1968, un panel de científicos de diversas disciplinas evaluaron 91 avistamientos notificados de ovnis - algunos extraídos de los archivos confidenciales de la Fuerza Aérea, otros de fuentes públicas. Si bien los investigaciones (con algunas notables excepciones) eran bastante rigurosos y objetivos, Condon, el director del proyecto, en repetidas ocasiones mostró un comportamiento muy poco científico en relación a su tarea, mientras que el coordinador del proyecto, Robert Low , fue pillado en privado afirmando lo que era, por lo menos, un enfoque sin duda cuestionable para la organización de los supuestos objetivos de la investigación.

En un memorando del 9 de agosto de 1966, Low había escrito, "Nuestro estudio se llevaría a cabo casi en su totalidad por miembros no creyentes (del fenómeno) que, a pesar de que no pudieran demostrar un resultado negativo, podría y probablemente añadiría un impresionante cuerpo de pruebas de peso de que no existe nada real en las observaciones. La clave sería, creo yo, describir el proyecto, de modo que, para el público, pareciera ser un estudio totalmente objetivo, y para la comunidad científica, se presentaría la imagen de un grupo de no creyentes haciendo poniendo todo su empeño en ser objetivos, pero no teniendo ninguna expectativa de encontrar platillo alguno" (4)

Por otra parte, el investigador Jerome Clark señala, "Low también sugirió que si el estudio se centraba menos en la realidad física del platillo, y más en la psicología y la sociología de las personas y grupos que afirmaban haber visto OVNIs, la comunidad científica captaría el mensaje." (5)

Los defensores de Low, incluyendo al líder escéptico de los OVNIs Phillip Klass, han tratado de disculpar las propuestas aparentemente incriminatorias de Low para la composición del proyecto y sus objetivos. Argumentan que Low fue simplemente trataba de presentar el proyecto en los términos más benignos posibles a los miembros dudosos del profesorado de la Universidad de Colorado, en un intento por suavizar su resistencia a participar en el polémico estudio OVNI.

No obstante, uno de los miembros concienciados del personal del Comité Condon, el psicólogo Dr. David R. Saunders, filtró más tarde el memorando de Low a Donald Keyhoe, el Director del Comité Nacional de Investigaciones Civiles sobre Fenómenos Aéreos (NICAP), que había propugnado durante mucho tiempo poner fin a los secretos del gobierno sobre los OVNIs. Keyhoe posteriormente compartiría el contenido del informe con el Dr. McDonald. De acuerdo con Jerome Clark, "El truco del memorándo confirmó las peores sospechas de McDonnald acerca del Comité. En respuesta, le escribió una carta de siete páginas a Condon, explicando punto por punto, sus problemas, la frustración y la desilusión con las deficiencias de la Comisión." (6)

Condon se enfureció por la carta y convocó una reunión del personal del proyecto para tratar de averiguar cómo McDonald había obtenido un memorando interno del proyecto. Saunders libremente admitió que fue él quien le había enviado la nota a Keyhoe. Según Saunders, Condon lo llamó "desleal" y dijo: "Por un acto como éste se merece usted la ruina profesional." a lo que Saunders respondió afirmando que su lealtad estaba con el pueblo estadounidense, mientras que la lealtad de Condon parecía estar con la Fuerza Aérea. (7)

Saunders fue despedido del proyecto por Condon por sus acciones, junto con otro miembro del personal, el Dr. Norman Levine, quien también había estado implicado en la publicación no autorizada de la nota.

Condon ya había revelado su actitud sospechosa con el estudio supuestamente científico, mucho antes de que la polémica por el memorando de Low estallara. Según Clark, "A finales de enero de 1967, [los ejecutivos de NICAP Donald Keyhoe y Hall Richard] dieron a Saunders un recorte de The Elmira Star-Gazette, de fecha 26 de enero. Condon, según se le citaba [durante una conferencia] pensaba que el gobierno no debería estudiar los OVNIs porque el tema era una tontería, y agregaba, "pero se supone que no debo llegar a esa conclusión hasta pasado un año."

Saunders se quedó atónito. Preguntó si Condon podría haber sido malinterpretado, pero Keyhoe le informó de que varios miembros del NICAP habían estado presentes cuando Condon pronunció su discurso; uno de ellos había dejado el NICAP en señal de protesta, argumentando que el Comité de Condon no era más que una farsa.
Por si esto no fuera suficiente, ahora se sabe que uno de los miembros del comité, el psicólogo Michael Wertheimer, había argumentado abiertamente en contra de cualquier consideración de la hipótesis extraterrestre (ETH), mucho antes de que el proyecto llegó a la conclusión de su trabajo, una posición apoyada abiertamente por el administrador del proyecto, Robert Low. En otras palabras, incluso antes de que la fase de recopilación de datos del estudio hubiera terminado, algunos miembros clave del comité, incluyendo a Condon - ya habían llegado a la conclusión de facto de que los OVNIs no podía ser naves extraterrestres. Obviamente, este juicio apresurado efectivamente impidió un análisis objetivo de los hechos. 

Para ilustrar mejor este punto, después de concluir la investigación de varios expedientes , un investigador del comité, el astrónomo William K. Hartmann, había escrito que algunos de los casos no resueltos que examinó eran consistentes con la hipótesis extraterrestre de los OVNIS. Cuando Condon leyó esta conclusión en el informe de Hartman, escribió, "¡Dios mío!" y tachó parrafo. Teniendo en cuenta que se trataba de Hartman, y no Condon, quien había investigado los casos en cuestión, este giro editorial negativo por parte del director del proyecto fue cuando menos presuntuoso, si no completamente engañoso.

Las deficiencias del proyecto OVNI, finalmente salieron a la luz cuando una denuncia escrita por el periodista John Fuller fue publicada en mayo de 1968 en la revista LOOK. Titulada, "El Fiasco de los Platillos Volantes", el artículo puso al descubierto las diversas acciones y actitudes cuestionables mostradas por algunos de los principales miembros del Comité Condon.(8)

La indignación pública generalizada resultante era predecible e incluso algunos científicos comenzaron a cuestionar la objetividad del proyecto OVNI y su propósito.
El investigador Dr. David Jacobs señala: "Cuando la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), trató la controversia que se estaba dando en el Comité en un número de su revista oficial Science, Condon primero se comprometió a conceder una entrevista al parecer, con la esperanza de ofrecer su versión del conflicto. Poco después, sin embargo, el editor de ciencia Daniel S. Greenberg, informó que Condon anunció que sería "inapropiado para Science tratar el asunto, retiró su oferta de cooperación, y procedió a enunciar principios elevados en apoyo de su creencia de que la revista Science no debería revisar el tema hasta después de la publicación del informe." (9)

Unos pocos científicos, como el notable astrónomo Frank Drake - fundador de la Búsqueda de Vida Extraterrestre (SETI) y declarado crítico de la hipótesis de que los OVNIs fueran naves extraterrestres, expresó serias dudas sobre la objetividad general del Comité Condon. En un momento dado, Drake envió una carta a la Academia Nacional de Ciencias, en el que sostenía que el estudio OVNI había sido "contaminado" y, por consiguiente, debería ser desacreditado.

Pero había otro tipo de consecuencias de la exposición en la revista Look, como señala David Jacobs: "El artículo de Fuller, incluso ayudó a inspirar las audiencias del Congreso. El Representante J. Edward Roush [por el Estado de Indiana] argumentó en el pleno de la Cámara, que el artículo de Fuller. había levantando 'serias dudas acerca de que la profundidad científica y la objetividad del proyecto". En una entrevista de The Denver Post, Roush sugirió que el memorando filtrado había demostrado que la Fuerza Aérea había dictando la dirección y conclusiones del proyecto." (10)

El informe final del comité fue publicado en otoño de 1968. En la introducción, titulada "Conclusiones y Recomendaciones", Condon escribió: "Nuestra conclusión general es que no se ha obtenido nada a partir del estudio de los ovnis en los últimos 21 años, que se haya añadido al conocimiento científico. La consideración cuidadosamente de los expedientes que están a nuestra disposición nos lleva a concluir que no se puede justificar un estudio más amplio de los OVNIs, con la esperanza de que se adquiera algún avance para la ciencia." (11).

En consecuencia, a pesar de la evidencia acumulada - más del 25% de los casos investigados por la comisión se consideró que implicaban vehículos "desconocidos" u  otros fenómenos inexplicables - el informe final del estudio, escrito por el propio Condon,  afirmaba que no existía base para continuar la investigación del fenómeno OVNI por parte de la Fuerza Aérea. Para cualquiera que hubiera leído la introducción Condon, pero no el informe en sí, se podría concluir razonablemente que la idea de los ONVIs, como visto como una realidad objetiva, había sido refutada de manera irreprochable. Sin embargo, un cuidadoso examen del informe en su conjunto da una impresión totalmente distinta.

En el libro del el astrofísico Peter A. Sturrock de 1999, El Enigma OVNI: Una Nueva Revisión De Las Evidencia Físicas,  examinó los fallos del Comité de Condon y sus consecuencias. Una reseña del libro observa correctamente, "El informe del Comité Condon ha empañado todos los intentos de investigación legítima de los OVNI desde su lanzamiento. Gran parte del público, incluida la comunidad científica y la prensa, erróneamente asume que este proyecto constituye una revisión seria y en profundidad del asunto" (12)

La revisión continúa, "Sturrock disecciona el Informe Condon en múltiples puntos y deja claro que el estudio es defectuoso científicamente. De hecho, cualquier persona que realmente lea detenidamente el informe se sorprenderá al descubrir que Edward Condon, quien personalmente escribió el resumen y las conclusiones, no investigó ninguno de los casos, sino que fue su personal quien hizo el trabajo de campo. Es por eso que el resumen de Condon es incongruente con el cuerpo del documento, que apoya la idea de los OVNIs en algunos casos, mientras que el resumen no lo hace." (13)

En el libro, el Dr. Sturrock escribe acerca de que la respuesta al informe final de Condon por parte de la comunidad científica está fuertemente dividida, y señala que "las revisiones críticas vinieron de científicos que habían llevado a cabo investigaciones en el tema OVNI, mientras que las revisiones que lo elogiaban vinieron de científicos que no habían llevado a cabo este tipo de investigación. (14)

En otras palabras, aquellos individuos autocomplacientes que siempre habían despreciado el fenómeno OVNI, sin ni siquiera echar un vistazo a los datos, quedaron bastante satisfechos con la afirmación de Condon de que el tema merecía ser ignorado por la ciencia - porque esa era previamente su propia posición. Por otro lado, las personas como James McDonald y J. Allen Hynek, que habían investigado realmente el fenómeno, se sintieron ofendidos por declaraciones engañosas de Condon. Hynek criticó el informe final de Condon como "extraordinariamente desvirtuado", señalando que había "evitado mencionar que quedaba las entrañas del informe un misterio sin resolver; el comité había sido incapaz de dar una explicación adecuada para más de la cuarta parte de los casos examinados." (15)

Desafortunadamente, debido a la longitud del informe del Comité Condon - que desarrolló cerca de 1000 páginas - muy pocos periodistas lo leyeron antes de elaborar sus artículos para cumplir con los plazos de publicación. En consecuencia, la mayoría de los medios de comunicación que cubrieron la publicación del informe, casi invariablemente, se centraron en conclusiones sesgadas negativamente de Condon, fácilmente accesibles,  que excluía los muchos resultados positivos del estudio sobre la realidad OVNI.

Columnistas influyentes, incluyendo el editor científico del New York Times ', Walter Sullivan, aplaudió las poco sinceras declaraciones de Condon como la palabra definitiva sobre el tema e instó a la Fuerza Aérea a pasar a cosas más importantes. Sólo después, mucho después de que sus historias se hubieran publicado, hubo un pequeño grupo de periodistas inquisitivos que leyeron los informes individuales de los miembros del proyecto OVNI, para descubrir que en muchos casos, claramente se apuntaban a la presencia de un fenómeno sin explicación digna de más estudio científico.

Pero el daño ya estaba hecho. Debido a la conmoción inicial de los medios que rodeó la publicación del informe había plasmado un cuadro tan devaluado de los ONVIs, por desgracia se reforzaron las asunciones negativas y las percepciones erróneas de la mayoría de los científicos con respecto al fenómeno. Independientemente de sus motivos, Edward Condon habían llevado a cabo un trabajo de marketing maravillosamente pulido - con audacia despreció todos los avistamientos OVNIS como una identificación errónea, fenómenos naturales o aeronaves tripuladas por el hombre, así como unas cuantas leyendas urbanas - a pesar de que su propio estudio había concluido lo contrario.

En respuesta a las conclusiones del informe oficial, la mayoría de los científicos - mal dirigidos por las observaciones engañosas de Condon y por los supuestamente astutos expertos de los medios de comunicación nacional, que debería haber reconocido la falsedad disfrazada de ciencia - se reafirmaron con gran satisfacción al leer que el Dr. Condon finalmente, había matado a los ONVIs. Traicionados por un pseudoescéptico - y sus propios prejuicios - relegaron el  fenómeno al montón de basura intelectual, y se lavaron las manos acerca de todo el asunto.

Mientras tanto, según se desarrollaba la controversia, en las vastas praderas que rodeaban las bases de misiles nucleares de los EEUU, el fenómeno OVNI - aparentemente desconocedor de su propia inexistencia - continuó autoafirmándose, a menudo de forma dramática. Como ahora confirman los documentos desclasificados de la Fuerza Aérea de Estados Unidos , ocurrían avistamientos por parte del personal de seguridad de la Fuerza Aérea de objetos en forma de disco sobre las instalaciones de los misiles balísticos intercontinentales, y sorprendentemente, ocurrían de manera coincidente interrupciones repentinas e inexplicables de la funcionalidad de los misiles con la presencia de los OVNIs.

A raíz de muchos de estos inquietantes incidentes, se tomaron declaraciones de testigos y se firmaron formularios de no divulgación de seguridad nacional, con lo cual los incidentes se convirtieron en acontecimientos no ocurridos, conocidos sólo por unos pocos agentes de la Oficina de Investigaciones Especiales (OSI), tenientes coroneles a cargo de misiles, y sus superiores en la sede del Mando Aéreo Estratégico y el Pentágono.

Dado el extremo secretismo que rodeó estos acontecimientos, los miembros del Comité Condon, los científicos en general, y el público en su conjunto, ignoraron estos hechos y así seguiría siéndolo durante las siguientes décadas. De hecho, incluso hoy en día, esta información será noticia para la gran mayoría de los ciudadanos estadounidenses, por no hablar de otras personas a lo largo de todo el planeta.

Sin embargo, los hechos están emergiendo lentamente. El 27 de septiembre de 2010, siete veteranos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos hablaron en la conferencia de prensa "OVNIs y armas nucleares", y divulgado su participación en algunos de los incidentes OVNI todavía clasificados en las bases de misiles balísticos intercontinentales. La CNN retransmitió el evento en vivo y el video completo puede verse aquí:

Disclosure Conference, National Press Club, 27 September 2010 (extended version, English subtitles) Small | Large

Conferencia completa en inglés


Conferencia OVNIs sobre bases Nucleares 27/09/2010 (The video's owner prevents external embedding)
Resumen de los testimonios con subtítulos en español

Como reconozco al principio de mi libro, "OVNIs y armas nucleares", el material de investigación no puede considerarse como datos científicos. El testimonio ofrecido por  fuentes ex-militares no es más que evidencia anecdótica, a menudo revelada de mala gana, por docenas de individuos de la más alta reputación, cuyas responsabilidades profesionales les habían situado de inadvertida e inesperada en una posición clave para experimentar el fenómeno OVNI en un entorno inaccesible para la mayoría de las personas. Aquellos que no han trabajado con armas nucleares - es decir, la gran mayoría de nosotros - obviamente no han tenido la oportunidad de presenciar la actividad OVNI en un entorno tan altamente restringido.

Por lo tanto, me parece que tanto si uno es un científico o un lego, todos deberíamos por lo menos escuchar lo que estas personas tienen que decir. Puesto que despreciar automáticamente sus ahora numerosos y detalladas testimonios de los encuentros OVNI en las bases nucleares como meras fantasías o falsedades, es sugerir que aquellos que tenían la suerte de todo el planeta en sus manos durante la Guerra Fría eran dementes peligroso o como poco individuos de poca fiabilidad. Sin duda, no era este el caso.

(1)McDonald, Dr. James E. "Prepared Statement before the House Committee on Science and Astronautics", July 29, 1968
(2) [Tucson] Daily Citizen, March 1, 1967
(3) McDonald, Dr. James E. "Prepared Statement before the House Committee on Science and Astronautics", July 29, 1968
(4) http://en.wikipedia.org/wiki/Condon_Committee
(5) Ibid.(Igual que la referencia anterior)
(6) Ibid.
(7) Saunders, Dr. David R. UFOs: Yes! Signet, 1968. p. 189
(8) LOOK. "Flying Saucer Fiasco", May 14, 1968
(9) Wiki: Condon Committee
(10) Ibid.
(11) Ibid.
(12) Sturrock, Dr. Peter A. The UFO Enigma: A New Review of the Physical Evidence, Aspect, 1999
(13) Ibid.
(14) Ibid.
(15) Hynek, Dr. J. Allen. The UFO Experience: A Scientific Inquiry, Ballentine Books, 1972. p. 217 

 


SimplePortal 2.3.3 © 2008-2010, SimplePortal